Domingo, Febrero 17, 2019

 Federación Española de Transporte Discrecional de Mercancías

Autónomos: ¿Qué aporta cotizar por contingencias profesionales?

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El aumento de la base de cotización ha mejorado la cobertura de los autónomos, en especial la cobertura por contingencias profesionales, es decir, enfermedades profesionales y accidentes de trabajo.

Como ya informamos en su momento, la base de cotización de los autónomos se ha incrementado este año en un 1,25% a partir del 1 de enero de 2019 y el tipo de cotización pasa a ser del 30%. Así la cuota sube para los autónomos persona física 5,36€/mes (64€/año) y para los autónomos societarios la subida es de 6,89 €/mes (82€/año).

Sin embargo, en el lado positivo reseñábamos que esta subida venía a acompañada de una ampliación y mejora de la cobertura del colectivo, en aspectos nada desdeñables, como el derecho a paro, del que se mejoran y flexibilizan las condiciones, al tiempo que se amplía la prestación, o el derecho a cobrar la prestación por accidente de trabajo o enfermedad profesional desde el primer día de baja. Esta prestación, es el resultado de la obligación de incluir en la cotización las contingencias profesionales al tipo 0,9%, algo que hasta el 31 de diciembre de 2018 era voluntario y un 80% de autónomos desestimaba quedando desprotegido.

Pero, ¿qué nos aporta y cuáles son las nuevas coberturas con las que contará el trabajador por cuenta propia al cotizar por contingencias profesionales en 2019?
En primer lugar, hay que saber que cotizar por contingencias profesionales supone acceder a cobertura económica y médica en caso de enfermedad profesional y accidente de trabajo. En el caso de las enfermedades profesionales, éstas son las que derivan del desarrollo de la actividad laboral, aunque en muchos casos, especialmente en actividades como el transporte, el catálogo de enfermedades profesionales es ciertamente reducido. En cualquier caso, el Sistema de la Seguridad Social cuenta con un cuadro de enfermedades profesionales reguladas por el Real Decreto 1299/2006 de 10 de noviembre.

Más trascendencia para los transportistas autónomos puede tener la cobertura por accidente de trabajo, definido como aquel que se produce durante la jornada y el desempeño del trabajo. La ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo incluyó el accidente in itinere de autónomos en la categoría de accidentes de trabajo.

Prestaciones asistenciales y económicas
Ahora bien…¿quién asume la cobertura, tanto asistencial como económica de las contingencias profesionales? Pues son las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social las encargadas de gestionar estas coberturas que, con carácter general comprenden tanto las prestaciones médicas, en las que incluimos la asistencia en medicina general, especialidades, tratamiento médico-quirúrgico, etc.. como las farmacéuticas (medicamentos no excluidos legalmente que se dispensan de forma gratuita).

En otro orden encontramos las que podríamos denominar como prestaciones económicas, empezando por la prestación económica por Incapacidad Temporal. Según informa Infoautónomos, dicho importe por prestación por Incapacidad Temporal en caso de accidente de trabajo o enfermedad laboral depende fundamentalmente de la base reguladora de cotización en el mes anterior a la baja. Con carácter general se puede decir que se empieza a cobrar desde el día siguiente a la baja en un porcentaje del 75% de la base reguladora.

No menos importante es el acceso al pago de la cuota de autónomos a la Seguridad Social a partir de los 61 días de baja por Incapacidad Temporal, en este caso, por accidente de trabajo o enfermedad laboral. Esta medida, vigente desde el 1 de enero de 2019, supone un importante desahogo para el autónomo, ante situaciones que incapacidad para realizar nuestro trabajo, pero que, no obstante, nos obligaban a seguir pagando la cuota de autónomos.

Las mutuas también deben gestionar las indemnizaciones por Lesiones Permanentes no Invalidantes, así como la prestación económica por Incapacidad Permanente parcial , total y total absoluta y gran Invalidez, prestaciones por Muerte y Supervivencia o el subsidio por riesgo durante el embarazo y lactancia.