Viernes, Septiembre 22, 2017

 Federación Española de Transporte Discrecional de Mercancías

Fetransa pedirá una nueva moratoria para adaptar el régimen de módulos al mercado actual de transportes.

fetransa modulos

Desde la asociación de transportistas autónomos advierten que expulsando del sistema de módulos al transporte autónomo nacional, se incentivará la proliferación aún mayor de cooperativas de trabajo asociado, verdaderas bolsas de fraude y competencia desleal, y el cierre de empresas españolas en favor de empresas buzón.

En enero de 2018 acaba el régimen transitorio de módulos que Fetransa logró “arrancar” al Gobierno del Partido Popular en 2015. A partir de esa fecha, el límite de facturación quedará reducido a 75.000 euros, con la consiguiente expulsión del régimen de módulos de la gran mayoría de los cerca de 25.000 transportistas autónomos que siguen acogidos a este régimen fiscal.

Por eso, desde Fetransa aspiran a que Hacienda reconsidere su decisión y piden una nueva moratoria que sirva para crear un modelo de transición entre el sistema de módulos y el de estimación directa. Varias son las ideas que baraja la federación, que propone como punto de partida analizar las facturaciones medias de los últimos años con el fin de poder aplicar algún tipo de imposición reducido para este colectivo que no les suponga un cambio brusco entre la tributación por módulos y la estimación directa. Otra posibilidad apuntada por Fetransa es que la regularización del sistema de estimación directa se haga aplicando un coeficiente corrector del 45% sobre el rendimiento neto a la hora de calcular el pago a cuenta del IRPF, tal y como se hizo en el País Vasco.

Al contrario de las tesis defendidas desde la Agencia Tributaria y el propio Ministerio de Fomento que han defendido esta reforma fiscal para cavar con una situación calificada como una “ventaja competitiva” y un “refugio de fraude fiscal”, según Fetransa, la expulsión de estos 25.000 transportistas autónomos del régimen de módulos supondrá “la disminución de la recaudación fiscal, el aumento del desempleo porque la pérdida de competitividad obligaría a muchos a abandonar la actividad teniendo en cuenta además que muchos de ellos son mayores de 50 años y tienen una difícil reinserción en el mercado laboral. Por otro lado, existe el riesgo de incentivación de cooperativas de trabajo asociado, verdaderas bolsas de fraude y competencia desleal, y el cierre de empresas españolas en favor de empresas buzón (deslocalizadas)”.
Estos efectos no deseados se vana producir, según la federación de autónomos debido a que “la globalización del mercado de transporte es una realidad”. ”Expulsando del sistema de módulos al transporte autónomo nacional- añaden estas fuentes- la consecuencia inmediata será una disminución de la calidad del transporte y de la seguridad del mismo, ya que desaparecerán muchos autónomos y se desviarán los tráficos internacionales y de cabotaje a empresas con domicilio social fuera de España, que no tienen la misma normativa laboral ni de seguridad vial que las empresas españolas”.