Viernes, Febrero 23, 2018

 Federación Española de Transporte Discrecional de Mercancías

Hablamos con Lorenzo Amor, presidente de ATA

presidenta ata

En 20 años “hemos mejorado la protección social, hoy es más fácil ser autónomo y estás más protegido, aunque seguimos teniendo cosas que dificultan nuestro quehacer diario”.

Lorenzo Amor es, sin duda, uno de los protagonistas indiscutibles de la historia de los trabajadores autónomos en estos últimos 20 años. ATA, la mayor organización que agrupa a este colectivo, y de la que Fetransa es desde hace años su sección sectorial de transporte por carretera, comparte con nosotros aniversario y aprovechamos la ocasión para hablar con Lorenzo Amor sobre qué ha cambiado y qué está por llegar para un colectivo no siempre reconocido por lo que aporta a nuestra sociedad.

Y lo que ha cambiado es muchísimo… ”hace 20 años no podíamos coger ni una gripe, nos daban la baja a partir del decimosexto día, no teníamos derecho ni a cobertura por accidente de trabajo, los accidentes en la carretera de los autónomos transportistas eran considerados como accidentes de tráfico, la maternidad, la paternidad… todo esto no existía para el autónomo. Uno va analizando todo lo que no había, la jubilación anticipada, el mismo rescate de las tarjetas de transporte... Hace 20 años tenías que pagar el famoso impuesto de actividades económicas por el simple hecho de ser un transportista autónomo, cuando un asalariado no lo pagaba.

Todas estas cosas han ido cambiando en estos años en los que los ahora llamados “emprendedores” han ido ocupando el lugar en la sociedad que les corresponde. “Hemos mejorado la protección social, hoy es más fácil ser autónomo y estás más protegido, aunque seguimos teniendo cosas que dificultan nuestro quehacer diario”.

Y más en particular... ¿la evolución de los autónomos del transporte?

El transporte ha sufrido profundos cambios tanto en las competencias que tenemos, como en la apertura hacia otros mercados, un fenómeno que está marcando el mercado en la actualidad con la irrupción de lo que conocemos como el “Dumping social” que tanto daño está haciendo a este sector.
Centrándonos en el colectivo de transportistas autónomos, creo que uno de los principales problemas que tiene actualmente es que no está suficientemente representado: no puede ser que la composición del Comité Nacional de Transportes se realice por volumen de facturación, en vez de un hombre un voto, en este caso una empresa un voto.
Otro de los elementos a los que se enfrenta el transporte es a las nuevas plataformas que surgen al amparo de la digitalización, que plantean nuevas fórmulas de trabajo y que abocan al transportista a hacer de todo; de cargador, de repartidos, de descargador y de transportista.. Y esto a 14 euros la hora como está ofreciendo alguna plataforma.
Por tanto se puede decir que en estos veinte años en materia de fiscalidad, de seguridad social, de siniestralidad el autónomo transportista no está peor, pero no es menos cierto que hoy en día el mercado de trabajo se caracteriza por una competencia salvaje, donde el grande quiere directamente destruir al pequeño, con empresas que apuestan claramente por la desaparición de los transportistas autónomos, con la entrada de mano de obra barata, sin respetar acuerdos ni convenios y, lo que es más grave, a veces parece que el Ministerio de Fomento está mirando para otro lado. La legislación se tiene que adaptar al momento que vivimos y no quedarse anclada 20 años atrás.

¿Uno de los principales problemas que tiene este sector puede ser la proliferación de los llamados “falsos autónomos”?

A mí me llama mucho la atención cuando los sindicatos se quejan de los falsos autónomos del transporte.
El transportista, con vehículo y tarjeta administrativa fue expulsado del Estatuto de los Trabajadores y se le obligó a hacerse autónomo.
Cuando en el año 2007 entra en vigor el Estatuto del Trabajador Autónomo, hubo quien tampoco quiso que el transportista autónomo fuera un TRADE y tuviera un reconocimiento específico. Es más, hubo empresas distribuidoras y de reparto que bloquearon una buena redacción de la figura del TRADE. Por tanto, el falso autónomo es la consecuencia directa de no haber querido dotar de una protección jurídica al trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE).
En nuestra opinión, este tipo de trabajador no tendría por qué esperar a que la empresa hiciera un contrato con él, sino que tendría que bastar con que comunicara a la Seguridad Social su condición de TRADE. Si se cumpliera el Estatuto del Trabajador Autónomo la legislación sobre los TRADE, a muchas empresas no les interesaría encubrir un trabajo asalariado en forma de autónomo. Sin embargo, la realidad es que en España hay en torno a 300.000 trabajadores económicamente dependientes, pero sólo 10.000 están registrados como TRADE. No se puede encubrir la precariedad laboral con la figura de los falsos autónomos y lo que tenemos que hacer denunciar estas prácticas para que actúe la inspección de trabajo.

Recientemente se ha aprobado la Ley de Reformas urgentes para los Autónomos. ¿Es lo mejor a lo que se puede aspirar o lo mejor que se ha podido conseguir en este momento?

Es una gran Ley que va a dotar además con 1.000 millones de euros al año para el colectivo. En el caso que nos ocupa, por ejemplo, un transportista va a poder deducirse 26 euros diarios en dietas cunado esté cerca de casa y el doble cuando pernocta fuera. Eso puede suponer hasta 12.800 euros al año para un transportista que coma y pernocte más de 240 días al año fuera de casa. También es importante poder cambiar de base de cotización y adecuarla a nuestros ingresos, o cotizar por los días trabajados, o poder seguir conduciendo el camión más allá de los 65 años compatibilizando trabajo y pensión, o el reconocimiento del accidente In itinere. Es verdad que a todos nos hubiera gustado llegar más lejos, pero para solucionar la vida a los autónomos necesitaríamos muchos consejos de ministros, porque, al final, la sociedad siempre avanza más deprisa que la legislación.

Y como colectivo, ¿tenemos la fuerza para forzar ese tipo de cambios?

No se puede olvidar que bajo el paraguas de los autónomos hay cerca de 9 millones de votos, entre los propios autónomos y sus familias. Es por tanto un colectivo que puede dar y quitar mayorías. Y soy consciente que nuestra opinión cada vez pesa mas.

Pero… ¿veremos alguna vez una equiparación real con los asalariados?

La equiparación ahora mismo es plena.

…en materia de pensiones también?

Lo único que nos diferencia ahora mismo en materia de pensiones es que el autónomo no tiene jubilación parcial, que genera el derecho a su jubilación desde el primer día del mes siguiente a cumplir la edad legal, mientras que el asalariado es desde el día 15, y que al autónomo no le cuentan las lagunas de cotización.
Es verdad que lo que resulta más llamativo es que un autónomo cobra de media un 40% menos de pensión, pero es que cotiza un 40% menos de media.
El sistema se basa en el mismo precepto: tanto cotizas, tanto te queda. ¿Qué ocurre?, pues que la cotización media de un autónomo está ahora mismo en 1.100 euros y la de un asalariado en 1.700 euros. Esto se traduce en que la pensión media de un asalariado está en 1.400 euros frente a los 800 euros de un autónomo. En ese caso están el 80% de los trabajadores autónomos que cotizan por la base mínima.
Si en lugar de pagar 275 euros al mes pagáramos 375 euros, nuestra pensión pasaría de 750 euros a 1.000 euros.
Los autónomos tenemos un problema: miramos cuánto nos va a costar pero no por cuánto vamos a cotizar. Efectivamente hay quienes no pueden cotizar más, pero hay muchos otros que pueden y no lo hacen. Es triste pensar que nos compramos un coche y lo aseguramos a todo riesgo, mientras que a nosotros mismos nos aseguramos por el mínimo.

Para finalizar…¿la situación del autónomo en España es tan mala como se cuenta en comparación con otros países europeos?

Sobre esto se cuentan muchas medias verdades y leyendas urbanas. La primera: es España el país donde más se paga y donde menos se recibe? Falso. España es el país con mayor protección social para los autónomos de toda Europa. Es más, tanto el Parlamento Europeo como la Comisión están instando a los Países miembros a dotar a los autónomos de protección por maternidad/paternidad, algo que aquí tenemos desde hace años.
Es verdad que en países como Francia o reino Unido la segunda oportunidad es más fácil; fracasan y les ponen una alfombra, mientras que aquí te ponen un hacha sobre la cabeza.
Estableciendo una comparación con países similares, como Francia o Portugal, en España pagamos un 29,8% de la base de cotización total, es decir un autónomo con una base de 1.000 euros, paga 298 euros, pero le da derecho a una prestación en torno a 750 euro. Ahora bien en Portugal se paga el 21%, 210 euro, pero le da derecho a una prestación de algo más de 500 euros. Y en Francia ocurre algo parecido.