Domingo, Agosto 20, 2017

 Federación Española de Transporte Discrecional de Mercancías

La Guardia Civil desarticula una red dedicada al robo de camiones

robo de camiones

La mayor parte de los artículos sustraídos eran electrodomésticos, aunque no descartaban otro tipo de objetos como vinos, calzados, mobiliario, piezas de automoción, cosméticos o perfumes de gama alta

La Guardia Civil, en el marco de la operación “furtum carrus”, ha desarticulado en las provincias de Cuenca, Castellón, Madrid, Ciudad Real y Zaragoza una red criminal dedicada a la sustracción de camiones cargados de distintos tipos de mercancía, que posteriormente ponían a la venta a través de establecimientos comerciales receptadores. Se ha detenido a 22 personas y se ha investigado a otras 5 por los delitos de pertenencia a organización criminal, robo con fuerza en las cosas, sustracción de vehículos y receptación.

La mayor parte de los artículos sustraídos eran electrodomésticos, aunque no descartaban otro tipo de objetos como vinos, calzados, mobiliario, piezas de automoción, cosméticos o perfumes de gama alta. El valor de lo recuperado hasta el momento asciende a unos 250.000 euros aproximadamente.

La operación se inició a raíz de la sustracción de cuatro cabezas tractoras y sus respectivos semirremolques en la provincia de Cuenca.

Tras las primeras investigaciones, los agentes descubrieron que los autores de los hechos formaban parte de una organización que estaba perfectamente estructurada y jerarquizada. Parte de los miembros de la organización localizaban camiones de gran tonelaje que habitualmente, coincidiendo con los fines de semana, se encontraban cargados en áreas de servicio o en campas de empresas logísticas.

Tras fijar el objetivo y mientras uno o varios delincuentes hacían labores de vigilancia, otros forzaban las cabinas de las cabezas tractoras y hacían un puente en el sistema de arranque del vehículo. Al mismo tiempo, otro de los integrantes de la organización desactivaba el sistema GPS del camión, actuando sobre el propio sistema o a través de inhibidores de frecuencia.

Después de apoderarse de los vehículos los trasladaban a naves cuyos propietarios, que también formaban parte de la organización, se encargaban de distribuir el género, bien en establecimientos propios o a través de comercios donde se ponían a la venta los artículos. Tras la descarga, los vehículos eran abandonados en polígonos industriales de las provincias de Madrid y Toledo. En otras ocasiones camioneros que formaban parte de la organización hurtaban una pequeña parte de los cargamentos que transportaban, justificando posteriormente las faltas como incidencias, de las que se hacía cargo el seguro de la carga.
La investigación continúa abierta, por lo que no se descarta el esclarecimiento de nuevos hechos delictivos o que puedan producirse nuevas detenciones.